Estas tecnologías permiten tanto la automatización del asesoramiento, como en los robo-advisors, como análisis detallados de grandes volúmenes de datos. La demanda de especialistas en estas áreas es alta, especialmente en entidades grandes y también en actores más pequeños del mercado financiero. Estos profesionales, que suelen tener formación en campos como ingeniería o matemáticas y estudios avanzados en tecnologías, son esenciales para implementar estrategias comerciales efectivas en el sector.Gracias a la ciencia del Big Data, se puede analizar una cantidad masiva de datos para diseñar productos y servicios personalizados que se ajusten mejor a las expectativas de cada cliente. La Inteligencia Artificial complementa este proceso mediante el aprendizaje automático, que no solo mejora el asesoramiento a los clientes sino que también permite automatizarlo. Un ejemplo destacado de esta automatización son los robo-advisors, asesores financieros automáticos que, basados en algoritmos, buscan maximizar las rentabilidades minimizando los riesgos y reduciendo la necesidad de intervención humana en el asesoramiento.La demanda de especialistas en IA y Big Data ha sido alta en grandes entidades financieras y, desde hace más de un año, también ha aumentado en jugadores más pequeños del mercado como gestoras de fondos, financieras de consumo y proveedores de medios de pago, entre otros. Estos especialistas son clave para fortalecer las estrategias comerciales de las empresas.